sábado, 26 de septiembre de 2009

Las naves no arden


"El día o la noche en que por fin lleguemos
habrá que quemar las naves"

M. Benedetti


-A lo hecho, pecho.

-Me quedé porque decidí no irme y no al revés.

-La cosa no pinta mal del todo. No puedes quejarte.

-Tienes razón y, encima, lo de las clases de Español para Erasmus... Va a ser toda una experiencia.

-Pues claro.

-Ya, pero...

- No lo digas.

-Yo no quería esto

-¿Qué querías tú?

-Pues eso, lo otro.

-Tú no lo querías... y, ¿ahora? ¿Lo quieres ahora?

-¿A qué juegas? Te estoy diciendo que, en el fondo, yo quería lo otro.


Dice Belén Gopegui que, a pesar de nuestro empeño, la mayoría de las veces dividimos. Ni elegimos, ni hacemos un borrón para empezar con la nueva cuenta. Somos de fragmentos. Nada de ésta sí, ésta no. Ésta me gusta, me la como yo. Ni hablar del peluquín.

Aunque el héroe que todos llevamos dentro intente convencernos de lo contrario, lo cierto es que rara vez jugamos al todo y la nada. Más bien, hacemos fracciones y seleccionamos partes combinadas de los trozos del pastel y, si persistimos en creer que elegimos una porción entera , supongo, es por culpa de la poesía y otras bobadas.

Los ciudadanos somos poco conscientes de ello, no obstante, la mayoría de lo que por avatares de la vida llegamos a considerar basura, posteriormente, vuelve a nuestras manos convertido en otra cosa. Es reciclado, reutilizado, convertido en algo que puede tener una finalidad igual o distinta a la que tenía antes pero, eso sí, con parte de su esencia primigenia.

Lo mismo pasa con las cosas de la vida, ¿no les parece? Cuando sacamos la basura o la alegría no nos libramos del todo de ninguna de las dos. El individuo es una planta de reciclaje que, en colaboración con el paso del tiempo, crea obras derivadas a partir del pasado que alguna vez fue presente. Esto puede ser bueno o malo en función de la carta elegida, perdón, quise decir "dividida".


Si analizarlo es tan sencillo, ¿por qué carajo a veces vivir es tan complicado, caracoles?

4 comentarios:

Montse dijo...

A ver, Nata, qué está pasando por tu cabeza o por tu corazón para que estés así? Cuéntalo que no dices nada pero quieres decir mucho.

Un beso, Montse

nata dijo...

Un día tonto, Montse. Kein Problem!

Un abracico!

el orador Bluff dijo...

Supongo que porque habría que adaptar la teoría a cada situación y la vida nos presenta un montón de posibilidades. Y sí, la poesía y esas bobadas están haciendo mucho daño en nosotros xD

Muy acertadas tus reflexiones. Un saludo!

nata dijo...

¡Orador Bluff, cuánto tiempo!

Se te echaba de menos por la red

Pues sí, yo también supongo que será cuestión de adaptación. Ay, pero sigue siendo igual de complicado :)

Un saludo!