
"La corrupción es como el niño del anuncio del Colacao, superado al asco que nos produce acaba enterrada en parodias y chistes".
La viñeta es del gran JRMora
Estoy enganchada al caso Gürtel, caracoles. La otra noche soñé con la total disolución del Partido Popular y todo. ¡Ay madre, si están todos metidos en el ajo! Ahora vengo de Público de leer la noticia que se hace eco de las lágrimas de Ricardo Costa en el Les Corts.
Según cuentan algunos ex compañeros de partido, Ric no ha podido contener la emoción y, supongo, la humillación ante la definitiva destitución. Parece ser que el pijo de los pijos tuvo una mañana movidita y, tras reunirse con Camps para que éste le informase de la decisión del partido, el pobre hombre tuvo que presenciar cómo el Presidente valenciano comunicaba el cese a sus diputados. “¡Ya está bien, Presidente!”, dicen que dijo un Ricardo que, como todos, también tiene su corazoncito.
¿Serán lágrimas de cocodrilo? Todo dependerá de si finalmente consigue ser el party animal de la fiesta pepera. Ups, no, ya no lo conseguirá.
Y si ayer hablábamos de personalidades y sentires múltiples, qué decir de esta panda que tantos sentimientos contradictorios genera: la risa y el casi llanto. La indignación y la resignación (son políticos, nada nos sorprende ya). La vergüenza, ajena, y el orgullo, propio: ni soy ni seré como ellos.
Y ahora resulta que el sustituto de aquí el amigo es nada más y nada menos que un nazi.
Ni en "Granjero busca esposa" han conseguido crear tanta expectación, oigan.


1 comentarios:
Tienes razón, no se van a enterar : ) Luego me la explicas.
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