domingo, 15 de marzo de 2009

Éxodo

¿Qué les sugiere la palabra “final”, caracoles? Seguro que ustedes también han cerrado más de un episodio en sus vidas sintiendo la más profunda de las liberaciones o no sintiendo un dolor excesivamente doloroso y, sin embargo, todos tendemos a asociar el fin a la tragedia sin querer caer en la cuenta de que no siempre cerramos por derribo. Ay, qué complicados somos los humanos.

¿Detecetan ustedes la llegada de un final? No siempre, ¿verdad? Yo tampoco. Me quedan 532 páginas de Éxodo y dos semanas más de papeleo para volver a España. He decidido acabar con mi estancia aquí y también he decidido saborear hasta la última miguita de mi (por ahora) último final; por eso me he auto impuesto ese plazo tan extraño: Éxodo y dos semanas más para la despedida oficial.

Hay días que me dan las tres de la mañana leyendo y hay otros en los que esquivo a toda costa las páginas de León Uris. Este pequeño y estúpido juego me ayuda a entender la teoría y la práctica ─la esencia─ de mi final en Alemania y también me facilita la asimilación de la aventura que empezó hace ya la friolera de siete meses: hay días en los que que me dan de las tres de la mañana leyendo y hay otros en los que esquivo a toda costa las páginas de León Uris. Hay quienes deshojan margaritas. Para gustos, colores.

Ni se puede ni se debe actuar así con todos los finales. A veces no es sano recrearse en el cierre, ya lo sabrán ustedes también y a veces, obviamente, nuestro campo de actuación se limita a digerir la despedida de la mejor manera posible. Quiero decir que a veces el final (de lo que sea) ya nos viene masticado. Hay finales que se nos imponen, no los elegimos ni consciente ni libremente y, con todo, tenemos que digerirlos. Hay que joderse.

Piensen en sus finales, caracoles, que yo pensaré en los míos.

Supongo que yo he echado mano de toda esta parafernalia para salir de Barntrup porque esta despedida en concreto no se me antojaba del todo dramática, algo intolerable para la eterna ñoña que habita en mí y algo realmente extraño teniendo en cuenta que ésta ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. Teniendo en cuenta a los vacantes y a los compañeros de vida. Sin dejar de considerar los lazos y los puntos que aquí han surgido. A pesar de todo esto, como les digo, la despedida no se me antojaba del todo dramática y decidí aliñarla: Éxodo y dos semanas para la despedida oficial, caracoles.

Me voy porque, independientemente de lo que diga mi contrato, tengo la sensación de haber cumplido mi misión aquí y ya no me salen más objetivos debajo de ninguna manga o los que me salen no acaban de interesarme del todo.

Me voy porque me voy, ustedes ya me entienden. Y se lo digo ahora, con tan imprecisa antelación, porque quiero cerrar la etapa de posts “raros” que vienen desfilando por Un mundo mejor para los caracoles; también lo hago porque “¿Qué les sugiere la palabra “final”, caracoles? Seguro que ustedes también han cerrado más de un episodio en sus vidas sintiendo la más profunda de las liberaciones o no sintiendo un dolor excesivamente doloroso y, sin embargo, todos tendemos a asociar el fin a la tragedia sin querer caer en la cuenta de que no siempre cerramos por derribo”. Porque no siempre cerramos por derribo, ¿verdad?

2 comentarios:

agnóstico apático dijo...

No sé si sabrás que el responsable de esto del SVE de tu organización de envío es mi compañero de piso... un italiano muy majo y al que me pienso chivar de todo... Que no, que no... un besico y hasta pronto.

nata dijo...

Sì, ayer mısmo me enterè de todo, te mandè recuerdos y besos (he hablado con Laura, la compı de Marcello, la mısma con la que cenè pızza en Albacete...vaya tela).

Es cıerto que la prudencıa no es una de mıs vırtudes (tampoco su ausencıa acaba de ser uno de mıs defectos) pero, oye, que a pesar de lo lıteraturızado que estàn mıs problemıllas con el EVS, estoy actuando con toda la transparencıa del mundo. Chìvate sı quıeres :)

De hecho, ahora parece que la cosa empıeza a funcıonar y, bueno, mı plazo es 'Èxodo' y dos semanas para la despedıda ofıcıal. Ahì caben muchas cosas ;)