martes, 3 de febrero de 2009

Donde habita el olvido

Podría contar con los dedos de uno mano los archivos pesados que he enviado vía rapdishare: 4, para todas las demás ocasiones en que rapidshare ha confabulado contra mí he recurrido al correo, ordinario. Siguiendo con los números, les diré que he perdido la cuenta de las veces que he leído el tutorial de turno sobre la dichosa sindicación de contenidos (esa cosica que encontrarán al final de esta página y que, en contra de mis convicciones, probablemente no esté ni tan siquiera activada) y me he quedado con las mismas. Tres cuartos de lo mismo con google reader: lo mire como lo mire no sé utilizarlo.

He leído más de 30 artículos sobre wikis (bueno, quizá alguno menos) porque me maravilla la idea de la escritura colectiva. He intentado instalarme sin éxito alguno un software libre y lo he intentado también sin llegar a entender del todo qué es el software; por supuesto, también he hecho lo imposible (bueno, quizá no tanto) por documentarme en estos temas, no obstante y a pesar de mi empeño, no he pasado del deleite en la contemplación de una idea que tiene muy buena pinta pero a la que, desafortunadamente, tengo el acceso autolimitado.

Estoy segura de que no soy el único usuario que quiere ser un internauta guay y no encuentra la manera. Cuando mucho, he sabido llegar a las fuentes de información pero, ay, descifrarlas es otra historia. Es de agradecer que haya tanta gente con tan buen rollo dentro del cuerpo como para detener el ritmo de su rutina y su aprendizaje en explicarnos cómo funciona el tema a los que vamos más retrasados. Y yo lo agradezco enormemente, sin embargo, no puedo resistirme a decirle a ese buenrollista “si nos lo explicas, nos lo explicas de todas todas”. Quiero decir que para los alumnos más desaventajados, que somos muchos, todo tutorial (de lo que sea) ha de empezar por lo más básico:

A ver, tú enciendes el ordenador y entonces te vas a…


He de reconocer que las entradas de la wikipedia sobre estos asuntos suelen comenzar con unos parrafitos, no diré para tontos, sino más bien para los más ignorantes en estos fenónomenos paranormales y que vienen muy bien. Aunque no en todos los casos, claro. Yo leo la entrada de software y, en líneas generales, lo entiendo casi todo pero me pongo con la de wiki y a mitad de la página se me ha caído un ojo al suelo.

¿Estoy haciendo alarde de mi ignorancia, caracoles? No, eso se lo dejamos a Javier Marías. ¿Pretendo erigirme como representante de los burros que se mueven por internet gracias al “voy a tener suerte” de google? Tampoco es esa mi intención. ¿Quizá esté echándole la bronca a todos esos hippies del ratón que no llegan a ponerse del todo en nuestra piel? Nada más lejos de mi intención. Es de bien nacida ser agradecida y cada palo debe aguantar su vela. Eso sí, he de decir que a veces no hay quien os entienda.

¿Qué pretendo con este post? No lo sé, lo único que tengo claro es que yo quiero ser lista en ¿nuevas tecnologías? y por más que lo intento (bueno, quizá no lo intento tanto), no entiendo nada. ¿Escribo para que me solucionen ustedes el problema? Pues no exactamente pero, oye, si alguien quiere acercarse a Barntrup a explicarme (con pizarrita en mano) cómo puedo hacer un wiki de esos, yo le invito a merendar y quedamos en nuestra paz.

A título de caracol, supongo que mi intención más profunda es solidarizarme con todos aquellos que en más de una ocasión golpean el escritorio porque quieren currarse su propia y gratuita web y no pueden porque no saben por dónde empezar la empresa y porque no tienen la más mínima habilidad y/o intuición para estos asuntos. A todos los que lloran en las esquinas de su habitación, patalean y se tiran del pelo mientras le gritan al ambiente cargado de su trinchera: ¿Por qué ellos saben y yo no? A todos ellos quiero decirles: amigos, no estáis solos. Yo estoy con vosotros.

Y quisiera que nuestra voz fuera tan fuerte que a veces retumbaran las montañas.

4 comentarios:

Montse dijo...

Nata, te acuerdas de ese hombre que te presentó Esther en esa casa que estaban reformando. Sí, ese tal Ramón que es el marido ilegal de mi hermana Esther. Pues, ese hombre, además de Albañil, carpintero, pizzero, profe de economía... es un experto en lo de la web 2.0. Así que la próxima vez que vengas tráete todas las dudas apuntadas y que te las resuelva.

Un abrazo, Montse

agnóstico apático dijo...

Sesión nº 1: A diferencia del hardware, al que también puedes patear, al software solo le puedes insultar cuando te deja tirado.

Bueno, perdona la broma, si supiera algo de las wikis te echaría un mano, pero es un tema que no he explorado hasta la fecha. Bueno, sólo como usuario y autor de la wikipedia. Pero ahí no hay más que registrarse.

Sinceramente creo que en esto de las NNTT uno tiene que habituarse a ser autodidacta. Siempre nos viene bien compartir el conocimiento y que un colega nos eche una mano (no tendría ni puñetera idea de esto si no hubiera sido así en muchas ocasiones). Pero sobre todo, por las particulares características de este mundo informático en constante revolución, es conveniente que aprendamos a manejarnos en foros, blogs de ayuda, etc... Y, claro, echarle horas.

nata dijo...

Si sé que tienes razón, agnóstico, si yo lo sé...pero, jo, es que es taaan difícil cuando no tienes la más mínima intuición para estos temas.

Ay, quién sabe... quizá algún día

Anda, es verdad, me había olvidado del hombre perfecto, Montse.. Pues dile que venga a Barntrup, que lo invito a merendar :)

Montse dijo...

Perfecto nooooooooo, lo que pasa que lo malo queda en familia, jajaja. Un beso, Montse.